La semana pasada ocurrió un hecho que hasta el día de hoy sigue trayendo consecuencias. Un compañero o compañera o grupo de alumnos, rompió la hoja de otra alumna en la que ella había trabajado. Al principio pareció solo un problema simple con una solución sencilla, pero se tornó a algo mucho mas complejo ya que afectó a todo el curso profundamente.
En mi opinión el culpable merece un castigo, pero solo él dado que falto el respeto a la compañera que se esforzó haciendo ese trabajo, a sus padres que trabajaron para comprar esa hoja, al profesor porque en su clase debería haber estado trabajando en lugar de rompiendo hojas, y a los alumnos que tuvieron que soportar mañanas sin comer, probabilidad de bajar la nota conceptual y la posibilidad de perder la beca e irse del colegio. Por eso, desde mi perspectiva, los alumnos no tendrían que recibir amonestaciones porque es imposible que hayan sido todos y los resultados de ellas son graves. Los directivos no tendrían que haber tomado semejantes medidas para este caso a causa de que una alumna casi se desmaya por no comer.
En conclusión, yo pienso que hubo mucha injusticia debido a que se tomaron malas decisiones en cuanto a las sanciones puesto que el colegio es un centro de enseñanza y no una cárcel, y no se puede trabajar hambriento y que el responsable tendría que haber hablado rápidamente al ver las consecuencias que eso traía.
( Es una argumentación que tuve que hacer para lengua, pero también me descargué bastante :P)
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